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Divisa, Solar y Casa Real de la Piscina

Apuntes históricos

Hoy hablamos del nuevo hotel de Briones

Aportado por D. Francisco-Javier López Nogués.

Hace unos días, leía un artículo firmado por Carolina Rodríguez, sobre un nuevo hotel en Briones: Santa María de Briones, el lujo de un hotel ‘boutique’ escondido en una villa medieval de La Rioja, que es también villa divisera. Por lo que se desprende del artículo expuesto por Carolina Rodríguez, acaba de abrir sus puertas y ya es ya considerado uno de los hoteles exclusivos de La Rioja. En la localidad medieval el hotel ‘boutique’ Santa María de Briones logra la cuadratura del círculo: el lujo más sofisticado en una casona del siglo xvi.

Sin duda alguna, será un buen destino para una escapada en Semana Santa o en cualquier fin de semana. Este plan lo tiene todo: un paseo por la villa medieval junto al cerro que baña el Ebro, catalogado entre los pueblos más bonitos de España, y una estancia en un hotel boutique que abrió sus puertas el pasado 1 de marzo y que es perfecto para quienes buscan desconectar sin renunciar al lujo.

Casa solariega de cuatro siglos

Conformado dentro de una casa solariega, con más de cuatrocientos años de historia, ha sido objeto de una remodelación en la que los arquitectos han conseguido mimetizar el edificio con su entorno y, en particular, con la muralla que lo arropa. En sus 16 habitaciones (una de ellas de dos plantas) las vistas a los viñedos combinan con la sobriedad de su decoración en perfecta sintonía con los elementos naturales del edificio, como los muros tradicionales o la piedra natural, muy característica en región, pues las pequeñas cuevas excavadas en los sótanos de las casas han servido durante siglos como bodegas.

De hecho, el hotel dispone de un Calado original del siglo xvi que ahora sirve de espacio para disfrutar de un buen vino. En su restaurante, dirigido por el chef riojano Juan Cuesta, la experiencia gastronómica apuesta por combinar tradición y creatividad en los fogones.

Miembro de la Asociación de pueblos más bonitos de España, Briones posee una historia que se remonta a la edad de piedra y en la que destaca su influencia medieval. Además de la obligada visita a algunas de las bodegas cercanas, como Dinastía Vivanco o Miguel Merino, también merece la pena explorar la ermita del Santo Cristo de los Remedios, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo gótico isabelino, o el Palacio del Marqués de San Nicolás, de estilo barroco y construido en el siglo xviii, que alberga la famosa Casa Encantada de Briones, un lugar donde reencontrarse con el pasado a través de la exposición de objetos de la vida cotidiana de otras épocas históricas.

Los berones dan nombre a la localidad

Hay que recordar que el nombre proviene de los berones, antiguos pobladores de La Rioja, pero, según se deduce de un yacimiento lítico de la Edad de Bronce encontrado en el camino de la ermita de los Santos Mártires, Briones tuvo pobladores aún más antiguos.

La Crónica Albeldense hace referencia expresa a que Alfonso I de Asturias taló los términos de Briones y otras seis poblaciones. Además se menciona la famosa expedición que llevó a cabo Alfonso I, rey de Asturias, por la ribera del Ebro en el año 740. En dicho relato se refieren las localidades destruidas: Mirandam (actual Miranda de Ebro), Revendecam, Carbonariam, Ab eicam (Ábalos, desde donde cruzó el Ebro), Brunes (podría ser Briones pero no es del todo seguro), Cinissariam (actual Cenicero) y Alesanco.

Estuvo bajo dominio sarraceno hasta finales del siglo ix. Fue dominio navarro del Rey Ordoño II de León, desde principios del siglo x. Con el asesinato de Sancho el de Peñalén, el 4 de junio de 1076, Alfonso VI de Castilla y León se apoderó de La Rioja y Briones pasó a ser Señorío de los Haro.

Fernando III el Santo nombró a Don Diego López III de Haro, sobrino del monarca, primer Señor de Briones, permaneciendo desde entonces el Señorío en el ámbito del Reino de Castilla, aunque a menudo envuelto en numerosos episodios bélicos con sus vecinos del Reino de Navarra. En 1240 Don Diego López se rebeló contra Fernando III y se refugió en Briones. El rey cercó la villa y lo hizo prisionero. A partir de entonces la villa fue realenga.

El 18 de enero de 1256, Alfonso X el Sabio le concedió el fuero de Vitoria, para garantizar la repoblación castellana ante las pretensiones Navarras. En 1293 Sancho IV le dio privilegio real. En 1379 se firmó el Tratado de Briones, acuerdo entre el Reino de Navarra y la Corona de Castilla. Hasta el siglo xviii, Ollauri, Rodezno y Gimileo eran aldeas de Briones. En la época de vasconización de la Rioja había en Briones treinta apellidos vascos en 1536. En 1790 Briones fue uno de los municipios fundadores de la Real Sociedad Económica de La Rioja, la cual era una de las sociedades de amigos del país fundadas en el siglo xviii conforme a los ideales de la ilustración.

El municipio, que tiene una superficie de 37,72 km², cuenta, según el padrón municipal para 2017 del INE, con 784 habitantes y una densidad de 20,78 hab./km².

Briones tiene incoado expediente como Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico desde el 4 de julio de 1973.

Numerosos edificios de interés artístico

Quizás lo más interesante sea la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que fue construida en el siglo xvi, de fábrica de sillería y concebida en planta de salón, según el estilo gótico isabelino. Tiene tres naves a misma altura, siendo la central poco más ancha que las laterales. Realizada en cinco tramos, se complementa con una cabecera ochavada de tres paños, coro alto con órgano barroco, capillas laterales y sacristía. La bóveda es de crucerías estrelladas de distinto trazado, con combados curvos y restos sobre arcos apuntalados, pilares cilíndricos fasciculados en base octogonal con capiteles con anillos decorados con motivos vegetales. La torre barroca, perteneciente al llamado «estilo riojano», fue construida por Martín de Beratúa y Martín de Arbe; declarada bien de interés cultural en la categoría de monumento el 4 de septiembre de 1981 y monumento histórico-artístico por orden del Consejo de Ministros del 29 de diciembre de 1982.

También es de destacar la Ermita de San Juan o del Cristo de los Remedios que fue construida en el siglo xviii, un edificio de sillería de arenisca ejemplo de la cantería riojana de esa época. La construcción fue realizada por Juan bautista Arbaizar y se trata de un templo con planta octogonal y de líneas curvas envolventes. Se levantó sobre otro templo anterior dedicado a la misma devoción.

La portada está coronada por una espadaña con campana bajo la cual, en una hornacina, se sitúa la imagen de San Juan Bautista. La hornacina está enmarcada por sendas columnas con aletones de moldura mixtelinea. La puerta de acceso se abre delimitada por contrafuertes cilíndricos, bajo un dintel decorado con molduras mixtelineas entre cortinas.

En la cabecera hay tres retablos rococós del siglo xviii con imaginería compuesta por las cuatro virtudes: San Francisco de Sales, San Juan de Nepomuceno, Virgen del Carmen, la Dolorosa, San Juan Evangelista, San Juan Bautista, San José, Santa Rita y el Cristo de los Remedios, el cual comparte esta ubicación con la que tiene en la iglesia parroquial. Toda la imaginería es barroca.

En los laterales hay dos pequeños retablos neoclásicos con imágenes de Santo Domingo de la Calzada y de la Inmaculada. Hay expuestos ornamentos y elementos de la liturgia procedentes de la parroquia, así como una colección de reliquias y relicarios.

Otros edificios interesantes serian el Palacio de Marqués de San Nicolás, un edificio del siglo xviii. Actualmente es el Ayuntamiento de la villa. La ermita de los Santos Mártires, y las ermitas de Santa Lucía, de San Andrés, de San Bartolomé, del Calvario, de la Concepción, La casa de los Gadea y el palacio de los Quincoces.

Como Museos hay que destacar el Museo Vivanco de la Cultura del Vino y el Museo Eetnográfico, conocido también como la Casa Encantada.

Hoy es

Propiedad de la Divisa, Solar y Casa Real de la Piscina, 2019